Cenote
Para mí el infinito es un pozo de agua lenta, no tan profundo, una caverna, donde entra luz lo justo para que puedas ver el fondo de esa agua, eso es finito, pero el agua puede ondular de tantas formas como tiempo en el universo.
Hay tierra en el fondo, están tus pisadas, todas ellas, y se dejan ver formas antiguas que probablemente habrás olvidado.
No es una entrada estruendosa, se avanza por pasos, cada paso en esa agua se torna denso, cada paso libera el fondo, el fondo es como el café que dice cosas, huellas y siluetas que se forman con el fluir.
No estarás solo afuera hay alguien que sabe cómo recorrer el cenote, te mira te guía y te dice que mires el agua, él no cruzará por ti
Juntos nos adentramos en esta agua estancada que merece salir a algún lado, merece un mapa a la densidad más oculta del fondo de tu mente que merece fluir aunque se vea quieta
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